
Lo habíamos previsto y, lamentablemente, no nos sorprende: tras la maniobra inesperada de hace un año —cuando el gobierno utilizó un decreto para privar a millones de italianos en todo el mundo del derecho a transmitir la ciudadanía a sus hijos—, ahora le toca el turno a los derechos de voto en el extranjero.
La eliminación de las cuatro circunscripciones electorales actuales debilitaría aún más la ya compleja relación entre los parlamentarios elegidos en el extranjero y sus electores; la reducción del número de miembros en la Cámara y el Senado ya había comprometido injusta y excesivamente dicha relación. Es evidente que concentrar toda la representación de los italianos en el mundo en una o dos circunscripciones supondría un golpe directo al corazón de la circunscripción del exterior.
La mayoría debería centrarse en combatir el fraude y garantizar la seguridad del voto en el exterior; en cambio, parece preferir intervenir —una vez más— de manera agresiva y sin un debate parlamentario adecuado, impulsada únicamente por un evidente interés electoral propio.
Fonte: Oficina de Prensa del On. Fabio Porta